Mostrando entradas con la etiqueta reflexiones mamá. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta reflexiones mamá. Mostrar todas las entradas

viernes, 30 de enero de 2015

Vivir en presente

Por fin viernes!! Tengo unas ganas tremendas de estar con mi hijo y mi marido, espachurraos en el sofá, quiero pasear, jugar, pintar!!

Me apetece disfrutar estos días y quería compartirlo con vosotros. A veces me pasa, que me creo unas grandes expectativas de cualquier cosa, empiezo a imaginar el fin de semana como algo platónico, mágico, lleno de millones de actividades y luego aterrizo y veo que tengo que limpiar, ordenar, colocar kilos de ropa...fff... en fin, todo eso... y claro, mi finde se desmorona...jeje

Entre los propósitos del recién estrenado año, tengo este: Disfrutar de cada momento. Si me leéis veréis que siempre hablo de la niñez, de su magia, de mirar con ojos de niño, pero es que alucino de verdad. Mi pequeño con solo 2 años y 8 meses me enseña cosas importantes cada día, diría que las cosas más importantes.

Una de ellas: vivir el presente. Me doy cuenta que la mayoría del tiempo estoy pensando que voy a hacer después, que voy a hacer mañana o dentro de tres días y eso impide disfrutar lo que estamos viviendo.

Os pongo un ejemplo muy tonto, que me ha pasado ya muchas veces en distintas formas. Ayer, mientras bañaba a Dani le dije: "¿cuando vayamos a la playa te vas a bañar en la piscina?" y el me dijo: "no". 

Vi claramente que tipo de no era, él estaba disfrutando del agua, nosotros tenemos ducha, el baño era impensable, pero hace cosa de un año, le compré una bañera plegable de plástico, que se pone en el suelo de la ducha y aunque no la usamos a diario, le encanta.

Así que, allí estaba mamá dejando su cabeza volar, pensando que como le encanta el agua, cuando fuera verano disfrutaría mucho del mar y de la piscina y mi chasco: él sólo estaba disfrutando ese momento, jugando con un vaso y una esponja, era el niño más feliz del mundo. Os dais cuenta?

Inconscientemente pienso en el futuro y eso me impide disfrutar plenamente el presente y aunque, como os he contado, me he propuesto este reto, me pasa aún muuuuchas veces...la mente viaja sola!!

Así que en ello estoy, con la intención de disfrutar del ahora, de compartir con vosotros el buen rollo que siento porque es viernes, simplemente!!

Disfrutemos de nuestra vida AHORA!!! Sed felices!!

miércoles, 28 de enero de 2015

Sentimientos encontrados

Jolinnn, llevo casi 20 días sin aparecer por aquí... He pasado unos días regular, entre unas cosas y otras, algunos problemas en el trabajo que me hacen sentir triste y que mi peque se puso malísimo con una semi-gripe... en fin... que os voy a contar... días de estos los tenemos todos, lo malo es cuando se juntan!

Mi peque ya está bien (gracias a Dios), llevaba casi una semana sin ir a trabajar, metida en casa TODO el día... ay... si es que me iba a dar un ataque!

Disfruto mucho con él, no me gusta que parezca que me estoy quejando, solo necesito desahogarme un poco. El problema es que malito= penoso, quiero tete, dame esto, dame lo otro, como está mucho tiempo parado, cuando se espabila junta la energía de los ratos que ha estado quieto y se convierte en Torbellino Dani, no hace caso a nadie, se divierte tirando cosas, claro, el día da mucho de sí y la noche también... encima no quería que lo durmiera papi!!!

Así que imaginad la semana tan divertida que llevo sin pisar la calle, viendo a mi niño malito y teniendo todo tipo de sentimientos, de agobio, de pena, de pensar que tengo que tener más paciencia, que pobrecito, que necesita salir a la calle, que no puede fogar y está muy nervioso, me cabreo, luego pienso que lo tengo que entender, después grito y al final me siento fatal, con ganas de llorar ¿alguien me entiende?

Después lo miro y pienso que es la cosa más bonita del universo, que la vida me ha hecho un gran regalo, el mejor del mundo, que es lo más hermoso y maravilloso, mi niño, solo pronunciar esas palabras se me ensancha el pecho, porque el corazón no me cabe de felicidad.

Me bastó ir un poco al parque a correr detrás de él y jugar, para que se me pasara toda esta atrofia mental. Y es que a veces como madre tengo muchos sentimientos encontrados, hay días que no se si lo estoy haciendo bien, que pienso que puedo darle más, otros que pierdo la paciencia, me pongo nerviosa, otros que necesito un poco de realización individual y a la vez, me siento mal y, en el fondo, supongo que a todos nos pasa, ser padres no es fácil, porque tu centro de gravedad cambia ya desde el embarazo, nadie nos explica nada, cada niño es un mundo y tenemos que indagar, conocerlos a ellos y a nosotros mismos, nunca antes habíamos tenido que hacer semejante esfuerzo, pero hoy, que estoy positiva, se me ocurre una gran ventaja de todo esto; tener la oportunidad de volver a ver con ojos de niño.

Y vosotros, ¿como gestionáis estos conflictos internos? si es que los tenéis, claro...
Buenas noches!!! un abrazo y gracias por estar ahí

lunes, 22 de septiembre de 2014

Cuando la generosidad se vuelve obligatoria

Me apetecía hablar de este tema, porque a veces tenemos unos valores impuestos y lo que "parece" lo correcto nos impide ver la realidad o comprender a nuestros hijos. Yo entiendo que el valor de la generosidad es muy importante, pero también pienso que a veces confundimos la generosidad con ¡atraco a mano armada!

Si mi hijo está jugando con su juguete favorito y llega un amiguito que quiere quitárselo, yo no voy a intervenir ni en un lado ni en otro, porque creo que tiene que aprender a defender sus intereses, pero me molesta profundamente que la mamá del amigo le diga al mio, déjaselo, si es un ratito.... ¡no lo entiendo!! ¿por qué??

Si mi hijo de 2 años, acaba de salir a jugar al parque con su patinete, no veo el motivo por el cual, tenga que quedarse él sin jugar para dárselo a otro, eso no es generosidad, eso es anulación de uno mismo para satisfacer las necesidades de los demás!!

Si fuera mi hijo el que se "emperra" en el juguete de otro, yo le diría: "cariño, ese juguete es de Felipe (por ejemplo) y ahora está jugando él, cuando pase un ratito a lo mejor quiere prestártelo, mientras, tú puedes divertirte con este otro" y le propondría otro juego, dejando que Felipe pueda jugar sin presiones y los dos tan contentos! Si insistiera a Felipe para darle el juguete a mi hijo, mi hijo estaría entendiendo que tiene el derecho de coger lo que quiera cuando quiera y entonces, ¿donde queda el respeto? Para mi la generosidad es muy importante, pero el respeto hacia los demás es un valor que ocupa un puesto superior.

Que conste, que animo a mi hijo a compartir, sus juguetes, sus emociones, sus inventos, lo ayudo a encontrar un nexo de unión y complicidad con los demás, pero eso, no es de lo que estoy hablando.

Soy bastante empática e intento comprender a los demás poniéndome en su lugar y en este caso, aunque sea un ejemplo un poco tonto, me imagino que me pongo mi chaqueta favorita y justo acabo de salir a pasear cuando me encuentro con una conocida que me dice que le encanta, que la quiere y que se la preste... ¿Que haría? Un adulto podría contestar de muchas formas, pero nuestros hijos pequeños no, y lo único que necesitan es que por lo menos, nosotros, los entendamos!!
                                 
Sólo es mi manera de pensar, habrá otras muchas opiniones igualmente válidas, que por supuesto, respeto. Vosotros que opináis?? Creéis que a veces imponemos algunos valores que pueden superponerse a otros, también importantes?? 

Buenas noches

martes, 16 de septiembre de 2014

La magia de la niñez

Acabo de acostar al chiquitín después de una tarde-noche ajetreada.... Aún estamos intentando coger el nuevo horario con el chip "madrugar" y los fines de semana no es que ayuden en esa tarea, aunque no los cambio por nada, que conste!!

Esta tarde hemos ido a comprar algunas cosas que nos hacían falta. Creo que he asumido que la palabra "compras" es incompatible con él, al menos de momento. Os podéis imaginar lo bien que lo ha pasado rodeado de mil tentaciones, cogiéndolo todo, arriba y abajo de carro, ya echo esto, ya quito lo otro, ya sabéis.

Cuando salíamos, hablaba con mi marido que hacer la compra semanal es misión imposible con el peque, que no se puede y por tanto, debemos buscar una alternativa.

Pero al acostarlo, hablándole, me he dado cuenta de que los adultos no entendemos el mundo de los niños. Me he visto diciéndole a mi hijo: yo te enseñare cosas de mayores y tu enséñame a mi de niños, porque se me han olvidado.

Os dais cuenta? Estoy olvidando la esencia de la niñez!! Me da mucha pena pensar que a veces no entiendo el momento de mi hijo (aunque después recapacito, menos mal), queremos que crezcan, los adelantamos en el tiempo, los hacemos mayores, así que nunca disfrutamos el presente y cuando nos damos cuenta, ya se ha esfumado.... Ohhh, que miedo me da!!

Tenemos muy poco tiempo para ser niños y toda la vida para ser adultos, ¿por que no aprenderemos a desconectar de nuestro adulto interior y disfrutar de cada instante, tal y como es? o mejor dicho, ¿por que no aprendemos a conectar con nuestro niño interior?

Me reto a mi misma! Y vosotras? Que pensáis?

Buenas noches